jueves, 22 de diciembre de 2011

“Los de abajo, la improvisación revolucionaria”



El año pasado México celebró a lo grande, el Bicentenario de su Independencia y el Centenario de la Gran Revolución social y política que puso una vez más al hemisferio occidental “patas arriba”. Olvidando el pueblo mexicano con estas celebraciones....la narcoguerra que desangra al país, la corrupción absoluta de las clases dirigentes y las terribles desigualdades sociales. En medio de este aciago escenario, aparece una de mis novelas favoritas “Los de abajo”, de Mariano Azuela.

Mariano Azuela (1873-1952)
El autor que fue testigo de la época tumultuosa de la revolución mexicana, siendo médico que atendía a los soldados revolucionarios heridos. Fue un cronista que recogió los testimonios de sus pacientes: Campesinos iletrados que luchaban por acabar con las injusticias, a las que son víctimas. Siendo la materia prima de varias de sus novelas. Escrita mientras estuvo viviendo en el Paso, localidad en la frontera estadounidense. Publicando semanalmente cada capítulo en el diario chicano " El paso del Norte".



El autor expresa su pesimismo acerca de la revolución que tuvo un comienzo alentador, apelando a las masa populares para derrocar a la prolongada dictadura de Porfirio Diaz...pasando a una amarga lucha entre los caudillos revolucionarios (Villa, Zapata, Carranza y Obregón) por obtener la silla presidencial. También como paulatinamente esta crea un “Frankestein” llamado el PRI. Es decir tanto derramamiento de sangre...para que las cosas sigan igual.

El relato se desarrolla en la segunda fase de la revolución más militar y menos ideologizada. Esta ocurrió cuando el presidente Francisco I Madero, fue asesinado en un golpe de estado por parte del general Victoriano Huerta en febrero de 1913. El cuartelazo fue apoyado por la embajada americana y la oligarquía capitalina todavía leal al antiguo régimen de Diaz. Demostrando que la democracia es solo un estorbo para las clases poseedoras . Lo cual provocó una violenta insurrección, plasmándose en la novela.


El pucht tuvo muchas similitudes con otro que ocurrió en Chile sesenta años después. Ambos presidentes derrocados fueron traicionados por sus militares de mayor confianza (Huerta y Pinochet) y finalmente asesinados de manera brutal. También recibieron apoyo directo de EEUU (El Decano de la democracia universal), además se caracterizaron por su extremada violencia. Como dice el dicho " En esta obra solo cambió el escenario y los personajes". Inclusive compartían un gusto siniestro por usar lentes oscuros que resaltaban su maldad poderosa.


Nuestra historia comienza en el pueblito de Juchipila, a comienzos de 1914. La improvisación, caracteriza al relato, simbolizado como protagonista a Demetrio Macías. Una noche unos soldados federales entraron a su humilde cobacha y quisieron abusar de su mujer. Lo cual lo enfurece y amenaza a los militares con un fusil, obligándolos a retirarse...pero tiene que abandonar su hogar. Este campesino con escasa formación intelectual, sin un objetivo claro crea un improvisado ejército conformado en su mayoría por campesinos analfabetos.

Poco después conoce al estudiante de medicina Luís Cervantes (alter ego del autor), la antitésis de Demetrio. Caracterizándose por su desentonado idealismo y el uso excesivo de palabras rebuscadas Este había desertado del ejército federal, para unirse a su lucha. Pero al conocerlo...se generaría un conflicto simbólico por los caracteres opuestos de estos personajes ya sea en cuestiones intelectuales, sociales y políticas . Esto también se muestra en el lado personal: Cuando rechaza el amor de Camila, una campesina ingenua...considerándola inferior.


Demetrio tiene una notable participación en la batalla de Zacatecas ocurrida en abril, junto con el general Pánfilo Natera. Los revolucionarios deciden festejar su enorme victoria, a lo grande con comilonas, borracheras y prostitutas. Allí aparece “La pintada”, meretriz a la que hace suya el jefe revolucionario. Mientras tanto el estudiante de medicina roba un diamante y huye a Texas desengañado de la revolución para continuar sus estudios. Su partida quedará grabada en una carta dirigida a sus antiguos compañeros.


Regresa a su pueblo, donde se dedica a saquear la hacienda del cacique Don Mónico, que huye aterrado. También se encuentra con su mujer, que le conmina a abandonar las armas...pero no le hace caso. Corre el año de 1915, cuando su admirado general Villa es derrotado por la alianza de Venustiano Carranza y Álvaro Obregón en la batalla de Celaya. Es incrédulo con la noticia, hasta que las fuerzas Carrancistas lo atacan. Este presenta batalla, no le importa morir y ser derrotado. Al final su muerte es descrita de manera poética, mostrando la grandeza de Demetrio Macias.