domingo, 27 de julio de 2014

Fábulas y Mini-Radionovelas



Este es una de las fábulas de Esopo que habla sobre un lobo que se jacto de ser el Rey de los animales y este pago su arrogancia al ser muerto por el león. Una moraleja de cuan es importante evitar la vanidad. Este trabajo lo realicé el año pasado y ahora sale a la luz en este instante. Por ello inauguro, luego de un año de inactividad...he decidido hacer que este blog tenga una nueva faceta. 


El siguiente relato es acerca de un aspecto poco conocido de nuestra historia; sobre víctimas peruanas en el holocausto.  Muchos de estos nacidos en el Perú...pero que transcurrieron parte de su trágica existencia en Europa, especialmente durante el régimen colaboracionista de Vichy en Francia, que era sacudida por los horrores de la II Guerra mundial. El testimonio más sobrecogedor pertenece a Magdalena Truel y también mencionaré el deplorable papel de la diplomacia peruana en esta lúgubre etapa de la historia.


miércoles, 27 de marzo de 2013

El Reino de Alejo Carpentier


Alejo Carpentier (1904-1980) es uno de los escritores  más representativos del “realismo mágico”.  Una corriente literaria donde se conjugan la fantasía y razón. Su obra maestra, “El Reino de este Mundo”, se inspiró en una visita que el autor hizo a Haití.  El libro fue publicado en 1949. Mezcla el relato con la historia convulsa del país caribeño a fines del siglo XVIII y lo sobrenatural. Teniendo como protagonista a diversos personajes entre ficticios e históricos. En este blog, quiero hablar por primera vez sobre este asunto concerniente a la literatura latinoamericana. Este es la estremecedora historia que sigue.

 

El autor cubano, durante el tiempo que vivió, fue testigo de la convulsa historia de la isla. Durante juventud, su oposición al dictador Gerardo Machado (1875-1939) lo llevó a ser encarcelado y exiliado. Durante esos tiempos aciagos, se dedicó por entero a la literatura y su primera obra fue “Alabado sea el señor”. Hay que tomar en cuenta que tenía un apasionado talento por la música y era una autoridad en el tema. Mas tarde con el triunfo de la revolución cubana en 1959, su figura literaria alcanzó importancia. Ocupó diversos cargos diplomáticos y le encargaron un programa radial del régimen castrista que difundía la cultura afrocubana.

 

La historia comienza a finales de los años 1750, cuando Haití era “La perla del Caribe”, una colonia francesa.  Se destacaba por la producción azucarera que era conseguida con la sangre y sudor de millones de esclavos traídos del África. Por ello hace su aparición el protagonista de la obra, el esclavo “Ti Noel” que trabajaba como aparcero de su amo francés Lenormand Du Mezy. En sus ratos libres se encontraba con un pastor manco que le decían “Mackandal”. Este le contaba grandes historias protagonizados por reyes poderosos que combatían grandes batallas en un continente en el cual apenas recordaban, brujos terribles como el “Barón Samedi, maldiciones del vudú y seres sobrenaturales. Todos relatos hacían soñar con la libertad. Un buen día su amigo Mackandal se fugó a las montañas y se sumó a la legión de cimarrones (esclavos fugitivos). Mas tarde el hombre, fue capturado por los crueles franceses y quemado vivo ante una gran multitud.

 

Treinta años después, una revolución ocurrida en la Metrópoli tuvo grandes repercusiones en las colonias de ultramar. Los valores de igualdad, libertad y fraternidad estaban provocando resquebrajamientos en la estructura social, política y económica de la isla. En 1791 por el norte, un brujo de origen jamaiquino llamado “Bockman” lideró una violenta rebelión contra los blancos. Convocando a los “loas” (espíritus de los grandes guerreros africanos) para que ayudara a su gente en esta batalla. Ti Noel estuvo en esa reunión. Las haciendas fueron incendiadas, las mujeres blancas violadas y un sinnúmero de asesinatos por doquier. Lenormand Du Mezy, se salvó de milagro de la masacre.  Lamentablemente el rebelde fue ejecutado y decapitado. El protagonista estuvo a punto de ser ejecutado, cuando fue salvado por su amo. Como si huyeran de una peste, los europeos sobrevivientes emprendieron un doloroso exilio.

 

Ti Noel y su amo llegaron a Cuba, por entonces una colonia española. La economía isleña se basaba en la extracción de caña de azúcar y esta se veía beneficiada por la debacle que Haití pasaba dado su complicado panorama político. La elite española estaba fascinada por la llegada de los exiliados franceses y las costumbres que traían. Muchos de estos reiniciaron sus negocios en tierras cubanas.  El francés en vez de que reconstruir su fortuna, se convirtió en un ludópata incorregible. Despilfarraba el dinero, bienes e incluso  a su esclavo favorito terminó por venderlo para seguir apostando. El pobre hombre murió en la más absoluta miseria. Ti Noel, pasó los siguientes años en manos de su dueño español.

 

A mediados de 1802, en el puerto francés de Brest se hacían los preparativos para una gran expedición militar para recuperar el control de la isla. Las fuerzas militares sumaban unos 31 000 soldados y estaban comandadas por  el general Víctor Manuel Leclerc, flamante cuñado del primer Cónsul Napoleón Bonaparte. La fuerza expedicionaria tenía una singular acompañante: Paulina Bonaparte. La hermana del gran Corso, había decidido ir con su marido a lo desconocido. Era una joven frívola, amante de la moda y con una moralidad sexual que dejaba mucho que desear; especialmente su polémica relación con su masajista negro de nombre Solimán. Debido a su capricho, la operación tuvo serios retrasos. Al llegar a Santo Domingo, la mujer ser instaló en la isla Tortuga…mientras que su marido tenía que ir a batirse en el frente de batalla. No obstante su estadía su interrumpida con la noticia de que su esposo había contraído fiebre amarilla. La enfermedad derrumbo el estado emocional de Paulina. Ella buscó la ayuda de Solimán para ver si su magia podía curarlo. Se entregaron a la superstición…pero todo fue en vano.

 

La muerte del general, marcó la derrota de la campaña. El ejército francés estaba siendo humillado por los negros que luchaban por su libertad, considerados según la mentalidad europea subhumanos o “bestias de carga”. Además se había decretado la muerte de todos los haitianos mayores de quince años…lo cual le dio más motivos para pelear a los rebeldes. Combatían con una gran energía que parecía que los espíritus vudús, les daban un poder sobrenatural sobre sus enemigos europeos encarnados en la diosa Razón, haciéndolos invencibles. Las enfermedades tropicales diezmaron a las tropas francesas, más las sangrientas batallas que tuvieron que librar. Unos 15 000 franceses fueron víctimas de la terrible enfermedad y otros 8 000 fueron pasados por las armas. Una década después, Napoleón mordería el polvo de la derrota en el frío de Rusia. Aquello marcó un precedente.

 

El 1 de enero de 1804, se proclamó la independencia de Haití. Fue un proceso emancipador verdaderamente revolucionario, ya que fue impulsado por las masas populares. A diferencia de otros procesos independentistas del hemisferio occidental, donde fueron liderados por las élites criollas. Además se proclamó la primera constitución que abolía la esclavitud. Tras la muerte de Toussaint Louverture en una prisión en los Alpes franceses, Jacques Dessalines tomó la posta y continúo con la guerra contra los franceses. Este al igual que Bonaparte se auto coronó emperador y emprendió una brutal invasión a la parte española de la isla. Hizo una limpieza étnica contra los blancos restantes y su reinado fue sumamente despótico. Esto lo llevaría a ser asesinado de manera brutal.

 

A mediados de los años 1810, Ti Noel regresaba a su tierra como un hombre libre. Tras reunir una cantidad considerable de dinero, pudo comprar su libertad. Tras más de veinte años de ausencia, ya no quedaba vestigios de las grandes haciendas de los amos franceses. Al hombre lo movía una gran curiosidad y tras seguir a unos jinetes vestidos a la usanza napoleónica. Fue testigo de un gran espectáculo: Una corte imperial de estilo europeo compuesta…por negros. Esto era sorprendente, porque incluso superaba en lujo y pompa al de los antiguos amos europeos. Esta monarquía de fantasía estaba liderada por el rey Enrique que gobernaba de manera tiránica mucho peor que en la época de los propietarios  franceses. Luego observó otra escena realmente extraña, vio una masa negra que parecía construir un castillo o una fortaleza y esta era vigilada severamente por guardias…negros similares a los trabajadores. No podía entender como los negros podían esclavizar a sus propios congéneres. Mientras meditaba, recibió un garrotazo y obligado a trabajar en la construcción de la descomunal fortaleza de la Ferriere, un símbolo del poder absoluto del monarca.

 

Tras terminar la construcción del monumento a la megalomanía del autócrata, Ti Noel fue liberado. Pero el ambiente de terror era patente en todos lados. El 15 de agosto de 1820, mientras el rey estaba en una misa oficiada por un sacerdote blanco tuvo un ataque de epilepsia que lo dejó medio paralizado. Aquello significo una premonición de su reinado. Dos meses después, ocurrió un golpe de estado que convirtió “el cuento de hadas haitiano” en una horrenda pesadilla. El monarca abandonado por todos, decidió pegarse un tiro con una bala de plata. Su hijo adolescente Víctor, que era el príncipe heredero fue linchado. El palacio de Sans Souci, el equivalente caribeño de Versalles fue saqueado.

 

El protagonista ya anciano, se llevó una casaca que alguna vez formó parte del ajuar del fallecido monarca. Una vez terminado el alboroto, una nueva era se instalaba en Haití. Jean Pierre Boyer, proclamaba la república que era lideraba por los mulatos. Pero estos últimos no se diferenciaban en nada, de los antiguos gobernantes. El régimen republicano era tiránico y obligaba a la personas a trabajar en el cultivo de caña de azúcar. En 1849, se restauró por tercera y última vez la monarquía encabezada por Faustino I y siendo este finalmente derrocado.

 

Ti Noel estaba decepcionado del rumbo que había tomado la situación a mediados de la década de 1820. Volvió a la antigua casa hacienda y empezó a refugiase en la fantasía. Hablaba con los objetos inanimados y con los animales. Incluso se mimetizaba con ellos. Ti Noel, es un anciano que cada vez se refugiaba en el recuerdo de Mackandal. Se arrepentía de no haber ido con él a las montañas y gozar de la libertad. Los últimos días de su existencia, estuvieron marcados por la soledad y lo sobrenatural. Una fuerza sobrenatural se lo llevo y nadie supo lo que le ocurrió. El brujo manco se lo llevó a un lugar maravilloso. 

viernes, 1 de febrero de 2013

El villorrio de Faulkner


He aquí mi primera entrada del 2013, quiero hablarles de un autor que he leído el pasado mes: su nombre William Faulkner (1897-1962), escritor norteamericano que creo un mundo a partir de sus libros. En ellos habla sobre el comienzo, auge y caída de las grandes familias aristocráticas del sur. Produjo un estilo único que generaría admiración por propios y extraños. Gabriel García Márquez, dijo que construir el mítico Macondo se inspiró en el autor norteamericano.




Faulkner, provenía de una familia tradicional sureña en decadencia, esto constituiría en un rico material para ver sus historias. Se caracterizaban por los recuerdos de la guerra de secesión, los esclavos negros de las plantaciones de algodón, las grandes fortunas perdidas o ganadas de manera espectacular, las familias “bíblicas”, las mansiones alicaídas, las supersticiones, los relatos que eran metáforas de las sagradas escrituras y demás tradiciones que formaron parte de una realidad que apenas conoció. Pero en sus libros podía plasmarlo como si fuera su inmortal narrador de historias. Creador de la aldea de Yoknapatawpha, donde transcurriría la mayoría de sus novelas. 


Al igual que sus colegas de la “generación perdida” quiso participar en la primera guerra mundial. Dejo sus estudios y se fue a Canadá para enlistarse en la RAF (acrónimo de Real Fuerza Aérea), contaba a los incautos que había combatido en los cielos de Francia contra “el barón rojo”…nada más lejos de la verdad ya que no probó acción ni siquiera se embarcó a Europa, permaneciendo solo acuartelado.Terminada la contienda, regresó a su país y retomó estudios en la universidad de Mississippi…pero nuevamente los abandonó.



En Nueva Orleans se dedicó a una serie de oficios mal pagados y que era frecuentemente despedido siendo pintor de techos, líder de los Boys Scouts y cartero. En uno de ellos era repartidor de una revista literaria-…pero lo gracioso de esto es que prefería leerlas que entregarlas a los suscriptores, lo cual le genero muchos problemas. Aunado por su creciente alcoholismo y meterse en líos, dignos de un bufón. 



En 1926, escribió su primera novela llamada “La paga de los soldados”, dos años antes había escrito su primer y único libro de poemas "The Marble Faun". Este primer relato que paso desapercibido al principio, fue el inicio de la meteórica carrera de Faulkner. También se destacó por ser guionista para el cine, lo cual le generó una mayor estabilidad económica.



Aquí quiero mostrar uno de sus obras que es acerca de la saga de la familia Snopes, plasmado en el libro “El Villorrio”, le seguirían “La ciudad” y “La mansión” para completar esta larga historia del comienzo, auge y derrumbe del clan familiar ya mencionado. La historia de un grupo de desarraigados, desconocidos para muchos y gusto por la piromanía, ambientada a finales del siglo XIX…aunque el autor no precisa la época. Ellos empiezan a ganar poder e influencia en el pueblo de Jefferson a base de negocios fraudulentos y estafas.




 Uno de ellos Flem Snopes, se casa con Eula Varner, que esta embarazada de otro  hombre. Quien era la hija de Will Warner, páter familia de rancio abolengo. A pesar de que muchas personas quieren evitar el ascenso de los Snopes, entre ellos Jody, el hijo del patriarca…son impotentes para evitarlo. A medida que va avanzando la trama…uno Snopes se ve involucrado en un crimen, por lo que es condenado y molesto porque su pariente no lo ayudo. Con el paso del tiempo, planificaría su venganza con el transcurrir de la saga.


En 1949, fue galardonado con el premio nobel de Literatura. Convirtiéndose en el segundo escritor estadounidense en obtenerlo. Luego seis años después, obtuvo el premio Pulitzer por un cuento largo llamado “Una fábula”. Lo cual consagraría su exitosa carrera literaria como autor prolífico, que no se cansaba de escribir. Se convirtió una especie de mito viviente que se generaba admiración entre las generaciones más jóvenes. Lamentablemente en julio de 1962, fallecería en la tranquila ciudad de Oxford en Alabama.  El país que alguna vez plasmó en sus libros cambió mucho; poco después de su fallecimiento…haciendo que el mundo girara al revés. 


jueves, 1 de noviembre de 2012

El mito viviente de Gastby



Francis Scott Fitzgerald (1896-1940), tuvo en su corta vida una carrera marcada por su talentosa vena literaria así como el ocaso de su vida simbolizada por la tragedia. Perteneció al movimiento de “La generación perdida” donde fueron miembros destacables como los nobeles de literatura: El aventurero suicida Ernesto Hemingway y el sureño atávico William Faulkner  más la critica Gertrude Stein. Con ello me adentro en la narrativa norteamericana, que empecé a investigar desde las letras contestarías de Upton Sinclair.



A diferencia del autor que he mencionado en este blog, Scott Fitzgerald  nació prácticamente en “cuna de oro”. Piso por primera vez los pasillos de la universidad elitista de Princeton en 1913, se destaco por ser un playboy frívolo, talento precoz para las letras con obras de teatro de tipo cómico y anhelar ser miembro del equipo de fútbol americano de su alma máter. Todos esos primeros años de formación intelectual los plasmaría en su primera novela “Al este del Paraíso”.



Pero la entrada de EEUU en la I guerra mundial, por abril de 1917, hizo que el joven abandonara los estudios y se alistara en la milicia. Pero para bien o para mal el armisticio llego mientras recibía instrucción militar…en cambio al otro lado del mundo su futuro rival literario Hemingway no tuvo la suerte de que el conflicto no se redujera a “un mero capricho juvenil” como tuvo el primero, ya que sufrió en carne propia en el frente italiano los estragos físicos y espirituales de misma, que seria inspiración de “Adiós a las armas”. 


 
Pero “el soldado frustrado” no se desanimo y se dirigió a Nueva York a buscar fortuna. La urbe vivía “los locos años 20”. Caracterizados por el Jazz, el Charleston, las fiestas extravagantes, la doble moral de la prohibición del alcohol, los carros lujosos, las estrellas del cine mudo y la frivolidad juvenil. Es una época de felicidad absoluta donde empezaría a publicar sus primeros escritos seria también simbolizada en su matrimonio con Zelda Sayre (1900-1948), una millonaria heredera de Alabama que conoció mientras hacia su servicio militar. Un año después nació su hija Frances y parecía que el porvenir le sonreía.



En 1925, se traslado con su familia a Francia, estableciéndose en París  Allí frecuenta los círculos literarios donde se hallaba el infaltable Hemingway y otros literatos expatriados que exponían su talento literario en los cafés parisinos en medio del Whisky, los cigarros, el francés y los recuerdos de la “Gran Guerra” o de la vida pasada en América. Su estadía se caracterizo por el derroche y la extravagancia que fueron la materia gris para la creación de otra novela que lo haría famoso en la posteridad “El gran Gastby”.



“El gran Gastby”, considerada por muchos como un relato perfecto. Es la vida de un mito viviente llamado o que se hace llamar Jay Gastby que mucha gente ha oído hablar, asistir inclusive a sus llamativas fiestas en su mansión…pero pocos conocían lo que se ocultaba detrás de la mascara que llevaba como un millonario enigmático. Nick Carraway, alter ego del autor, va desentrañando la verdad oculta en medio de una sincera amistad que va desarrollando con el protagonista. Descubre que el esta enamorada de su prima Daysi que esta casada infelizmente con el magnate Tom Buchanan que prefiere jugar polo y juntarse con su amante en vez de estar con su mujer. 

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Por ello en el relato, se describe la relación adultera entre Daysi y Gastby comenzando cuando se vuelven a reencontrar en una fiesta hecha en su residencia hasta que culmina con la revelación de su infidelidad y el asesinato de este ultimo. El tiene que crear una identidad para ocultar sus orígenes muy humildes para conquistar el corazón de su amor imposible, siendo visto por los millonarios (especialmente el esposo de Daysi) como un advenedizo. Entre la protagonista y Zelda hay muchas similitudes empezando por su manera de vestir, que son rubias y su origen aristocrático en cada párrafo de principio a fin que las hacen parecer la misma persona.



El crack del 29, hizo que Scott Fitzgerald tuviera apuros económicos esto se agregaba con la enfermedad mental que sufría su mujer, la obliga internarse en un sanatorio mental en Suiza. A partir de 1930, tuvo que regresar a EEUU convirtiéndose en guionista de Hollywood para sortear la terrible crisis económica que padecía. En 1934, publica la novela “Suave es la noche” que ejemplifica el derrumbe de su estrella. El alcoholismo, el olvido y los intentos de suicidio marcaron los últimos años de su vida. Falleció el 21 de diciembre de 1940, un año antes de que EEUU entrara en la II guerra mundial, por un paro cardíaco en la ciudad de Los Ángeles mientras escribía “El ultimo magnate”. Zelda fallecería unos años después en un incendio del sanatorio donde se encontraba.



El autor tuvo un final muy parecido con Gastby, aquel personaje donde todos querían estar pero al final solo unos cuantos en su funeral. Es decir que vivió una época de esplendor y luego se sumió en el anonimato y la ruina. Un baile de mascaras llenas de frivolidad, lujo y bailes donde los protagonistas de sus novelas esconden una serie de taras morales y sociales con tal de estar en el máximo escalafón aunque esto llevaría mentiras de por medio. Ese fue el gran legado del mito viviente.

jueves, 5 de julio de 2012

Mataron al chivo


Luego de sietes meses de ausencia, me digno ahora a presentar otra de mis novelas favoritas del nóbel Mario Vargas Llosa: “La fiesta del chivo”, publicada en el año 2000, esta obra es una perfecta metáfora de la dictadura fuji-montesinista que acababa de colapsar por la corrupción sacada a flote. El libro habla sobre los momentos álgidos y finales del gobierno dictatorial de Rafael Léonidas Trujillo (1891-1961) que gobernó República Dominicana, como si fuera su finca personal durante más de treinta años.


El relato empieza a comienzas de los años 90, con el regreso de Urania Cabral a la bulliciosa ciudad de Santo Domingo tras un largo auto-exilio. Era una mujer ejecutiva exitosa que trabajaba duramente en el banco mundial, con ajetreados viajes y reuniones gerenciales. Era la primera vez que tomaba vacaciones en su vida, llegaba para afrontar su tormentoso pasado representado en su cuadrapléjico padre Agustín Cabral, antiguo colaborador del régimen trujillista, que apenas podía moverse y hablar. Su familia siempre quiso saber la inexplicable partida de Urania y este era el momento de saber la verdad.


Para hablar de la dictadura del “chivo”, tenemos que remontarnos en las intervenciones militares de EEUU tras su victoria frente a España por la posesión de Cuba a finales del siglo XIX. El cuerpo de marines que ocupaba con puño de hierro, la isla de la Española desde 1915, empezaba a construir una serie de cuerpos armados en los países que ocupaban en el Caribe y Centro-América llamados ”Guardias nacionales” a imagen y semejanza de ellos que defenderían sus intereses a sangre y fuego. En diciembre de 1918, se enlistaba un joven mulato lleno de complejos y resentimientos llamado Rafael Leónidas Trujillo. Su brutalidad, don de mando y determinación le hicieron ganar elogios entre sus superiores. Su instructor americano le dijo que iba a llegar lejos, aquellas palabras fueron proféticas en poco tiempo.


El dictador en sus discursos siempre alabó la instrucción que recibió por parte de los marines para convertirlo en el estadista que llevaba el progreso a la República Dominicana. En 1930, da un golpe de estado e instaura una de las épocas más oscuras y siniestras que ha tenido la isla desde los tiempos de Colón, Jacques Dessalines y Ulises Heureaux. También el Caribe y América Central estaban gobernados por una serie de dictadores como Batista, Somoza y Francois Duvalier que tenían la bendición de los EEUU y que favorecían a las grandes compañías americanas que explotaban sus recursos .




El gobierno de Trujillo, se caracterizó por ser un brutal estado policial donde la libertad era coartada. También por un rimbonbamte culto a la personalidad, donde habían miles de estatuas en su honor, muchos lugares eran nombrado con su nombre (ejm se bautizó Santo Domingo como Ciudad Trujillo) y la propaganda narcotizante dominaba la vida de los dominicanos. También se celebraban pomposamente varias fechas especiales que homenajeaban su despiadada tiranía. El chantaje y la adulación eran los valores del régimen. Además la familia Trujillo empezó a acaparar en sus manos la economía isleña, concentrando la riqueza en pocas manos.


A finales de 1937, su rencor y odio hacia sus antepasados haitianos hizo que miles de de ellos fueran masacrados a machetazos u ahorcados a lo largo de la frontera con Haití, se estiman unas 15 000 víctimas. Los que no podían pronunciar la palabra “perejil” eran asesinados de manera brutal, sin importar que fueran mujeres, niños y ancianos. Para Trujillo era una manera de vengar con la misma moneda la invasión bestial del rebelde haitiano Jacques Dessalines tras la retirada de las tropas francesas de la Española. En 1805 invadió la parte hispana de la isla, masacrando y esclavizando a la población blanca que se encontraba allí. La masacre, era una victoria aplastante de los católicos dominicanos frente a los salvajes haitianos que practicaban la brujeria y el vudú.


Las cosas iban viento en popa, cuando la revolución cubana encabezada por el barbudo Fidel derrocó al dictador Fulgencio Batista, ahijado de la embajada americana y amigo de los gansteres Meyer Lansky y Vito Genovese que pasaban sus vacaciones divirtiéndose en los casinos, burdeles y cantinas de la Habana. Pero el anciano autócrata estaba dispuesto a combatirlo si eso hacía falta y eso lo demostró al vencer una invasión guerrillera mandada desde Cuba en junio de 1959.



Trujillo destacaba la confianza de sus colaboradores a su causa, se podía destacar a Agustín Cabral apodado “cerebrito”por su inteligencia. Era un viudo que vivía con su única hija llamada Urania a la que consentía con regalos, fiestas y grandes viajes. Ella vivía en un mundo donde todo era color de rosa, pero un acontecimiento demostró que no todo era perfecto en el universo creado por el benefactor. En un baile organizado en el palacio nacional conoció a Ramfis, el hijo descarriado del sátrapa. Su padre tuvo que sacarle de la fiesta, cuando el joven cortejaba a la adoslecente generándole confusión e incomodidad. Al llegar a su casa, le dice que es una persona muy peligrosa y maltrataba mucho a las niñas.


Ramfis Trujillo (1929-1969) era una persona que se destacaba por su conducta libertina y a menudo violenta. Se hablaba de que protagonizaba terribles bacanales y se lo veía acompañado de prostitutas junto con otros aduladores tan descarriados como él, que celebraban sus excesos ya fueran violaciones, asesinatos entre otros crímenes. Su hermano menor Radhamés también le seguía sus pasos que lo llevarían a su perdición. Sus parrandas eran acompañados por su infaltable ex cuñado Porfirio Rubirosa, un playboy indomable pero más inteligente que ese par de galifardos. Su padre estaba sumamente decepcionado de sus hijos, había procreado una descendencia legítima y bastarda para construir su tan anhelada dinastía. Preferían tirarse a putas francesas, jugar polo y emborracharse que ayudarlo en las tareas de gobierno.


Entretanto la brutalidad seguía imperante, el secuestro y desaparición del exiliado español Jesús Galindez que había escapado de las garras del franquismo solo para caer en el infierno caribeño cuyo amo supremo era el chivo más el asesinato y violación de las hermanas disidentes Mirabal escandalizaron a la opinión pública internacional. Se hizo patente la figura siniestra de Jhonny Abbes que estaba al día con la implementación de las torturas más brutales. El intento de asesinato del presidente venezolano Rómulo Betancurt por parte de su servicio secreto fue la gota que colmó el paso que hizo que se decretara un embargo internacional que aisló al país.


En medio de este panorama, la lealtad de “Cerebrito” fue puesta a prueba cuando ya no gozaba del favoritismo de Trujillo, había caído en desgracia. El dictador se caracterizaba por probar a sus funcionarios su fidelidad de una y mil maneras. A Agustín le tocó la manera más difícil, en un encuentro que tuvo con un diplomático, este le recomendó que entregara a su hija a las fauces libidinosas del “chivo” para congraciarse con él.


Está resuelto a complacerlo y este la hace llevar a su hija con engaños a la mansión que tenía el generalísimo en la localidad de San Cristobal. Allí conocería la maldad simbolizada en él. La adolescente sería ultrajada por el mismísimo Satanás, ya que Trujillo no era un ser humano...sino la representación de Lucifer en la tierra. Tras esta horrible experiencia, comenzaría un prolongado exilio que duraría treinta años. Por esta razón mantuvo el misterioso motivo de su ausencia y una animadversión hacia todo tipo de contacto hacia los hombres.


Un pequeño grupo de militares encabezados por Antonio de la Maza, planificaron su asesinato, esto era apoyado por la CIA que veía al tirano como un estorbo que solo provocaría su brutal represión a la disidencia una mayor expansión del comunismo por todo el Hemisferio Occidental. La noche del 30 de mayo de 1961, el comando atacó a balazos el auto en que se desplazaba Trujillo cuando se dirigía a su finca. Las víctimas de su prolongada dictadura eran vengadas con cada ráfaga que recibía su innoble cuerpo. “Este buitre no come más pollo” festejaba uno de los magnicidas. Lamentablemente el golpe de estado que le habían prometido a los conspiradores hecho por el general San Román no ocurrió siendo perseguidos, asesinados y torturados por las garras siniestras de Abbes y Ramfis que deseaba vengar la muerte de su padre y amo respectivamente. Solo uno escapó indemne.


Tras su violento deceso, Joaquín Balaguer (1916-2002) que fungía como presidente títere pudo evitar con mucha sagacidad una lucha intestina por la migajas del poder. Neutralizando las ambiciones de la familia del fenecido líder que ambicionaba controlar el país. Muchos trujillistas de corazón se convertieron en fervorosos demócratas...una metamorfosis bastante oportuna en la coyuntura álgida que vivía la isla. A pesar de la transición política no evitó que República Domincana en pocos años cayera en una guerra civil que contó con la intervención de los marines para evitar que se convirtiera en una “Nueva Cuba”.


Urania Cabral confesó en la cena de despedida su terrible secreto a sus familiares, echándole la culpa a su cuadrapléxico padre de su desgracia personal. Poco después retornaría a Nueva York para retomar su ajetreada agenda profesional que le llenaba su vacio espiritual. Para concluir la situación socioeconómica de los dominicanos no cambió mucho tras la muerte del chivo. Se instauró una democracia de opereta, muchas familias poderosas que se enriquecieron y formaron parte de la corte de aduladores del sátrapa gobiernan el país. Los descendientes de Trujillo hasta el día de hoy niegan sus crímenes e incluso que haya sido asesinado ... pero eso es otro tema.  

jueves, 22 de diciembre de 2011

“Los de abajo, la improvisación revolucionaria”



El año pasado México celebró a lo grande, el Bicentenario de su Independencia y el Centenario de la Gran Revolución social y política que puso una vez más al hemisferio occidental “patas arriba”. Olvidando el pueblo mexicano con estas celebraciones....la narcoguerra que desangra al país, la corrupción absoluta de las clases dirigentes y las terribles desigualdades sociales. En medio de este aciago escenario, aparece una de mis novelas favoritas “Los de abajo”, de Mariano Azuela.

Mariano Azuela (1873-1952)
El autor que fue testigo de la época tumultuosa de la revolución mexicana, siendo médico que atendía a los soldados revolucionarios heridos. Fue un cronista que recogió los testimonios de sus pacientes: Campesinos iletrados que luchaban por acabar con las injusticias, a las que son víctimas. Siendo la materia prima de varias de sus novelas. Escrita mientras estuvo viviendo en el Paso, localidad en la frontera estadounidense. Publicando semanalmente cada capítulo en el diario chicano " El paso del Norte".



El autor expresa su pesimismo acerca de la revolución que tuvo un comienzo alentador, apelando a las masa populares para derrocar a la prolongada dictadura de Porfirio Diaz...pasando a una amarga lucha entre los caudillos revolucionarios (Villa, Zapata, Carranza y Obregón) por obtener la silla presidencial. También como paulatinamente esta crea un “Frankestein” llamado el PRI. Es decir tanto derramamiento de sangre...para que las cosas sigan igual.

El relato se desarrolla en la segunda fase de la revolución más militar y menos ideologizada. Esta ocurrió cuando el presidente Francisco I Madero, fue asesinado en un golpe de estado por parte del general Victoriano Huerta en febrero de 1913. El cuartelazo fue apoyado por la embajada americana y la oligarquía capitalina todavía leal al antiguo régimen de Diaz. Demostrando que la democracia es solo un estorbo para las clases poseedoras . Lo cual provocó una violenta insurrección, plasmándose en la novela.


El pucht tuvo muchas similitudes con otro que ocurrió en Chile sesenta años después. Ambos presidentes derrocados fueron traicionados por sus militares de mayor confianza (Huerta y Pinochet) y finalmente asesinados de manera brutal. También recibieron apoyo directo de EEUU (El Decano de la democracia universal), además se caracterizaron por su extremada violencia. Como dice el dicho " En esta obra solo cambió el escenario y los personajes". Inclusive compartían un gusto siniestro por usar lentes oscuros que resaltaban su maldad poderosa.


Nuestra historia comienza en el pueblito de Juchipila, a comienzos de 1914. La improvisación, caracteriza al relato, simbolizado como protagonista a Demetrio Macías. Una noche unos soldados federales entraron a su humilde cobacha y quisieron abusar de su mujer. Lo cual lo enfurece y amenaza a los militares con un fusil, obligándolos a retirarse...pero tiene que abandonar su hogar. Este campesino con escasa formación intelectual, sin un objetivo claro crea un improvisado ejército conformado en su mayoría por campesinos analfabetos.

Poco después conoce al estudiante de medicina Luís Cervantes (alter ego del autor), la antitésis de Demetrio. Caracterizándose por su desentonado idealismo y el uso excesivo de palabras rebuscadas Este había desertado del ejército federal, para unirse a su lucha. Pero al conocerlo...se generaría un conflicto simbólico por los caracteres opuestos de estos personajes ya sea en cuestiones intelectuales, sociales y políticas . Esto también se muestra en el lado personal: Cuando rechaza el amor de Camila, una campesina ingenua...considerándola inferior.


Demetrio tiene una notable participación en la batalla de Zacatecas ocurrida en abril, junto con el general Pánfilo Natera. Los revolucionarios deciden festejar su enorme victoria, a lo grande con comilonas, borracheras y prostitutas. Allí aparece “La pintada”, meretriz a la que hace suya el jefe revolucionario. Mientras tanto el estudiante de medicina roba un diamante y huye a Texas desengañado de la revolución para continuar sus estudios. Su partida quedará grabada en una carta dirigida a sus antiguos compañeros.


Regresa a su pueblo, donde se dedica a saquear la hacienda del cacique Don Mónico, que huye aterrado. También se encuentra con su mujer, que le conmina a abandonar las armas...pero no le hace caso. Corre el año de 1915, cuando su admirado general Villa es derrotado por la alianza de Venustiano Carranza y Álvaro Obregón en la batalla de Celaya. Es incrédulo con la noticia, hasta que las fuerzas Carrancistas lo atacan. Este presenta batalla, no le importa morir y ser derrotado. Al final su muerte es descrita de manera poética, mostrando la grandeza de Demetrio Macias.