viernes, 1 de febrero de 2013

El villorrio de Faulkner


He aquí mi primera entrada del 2013, quiero hablarles de un autor que he leído el pasado mes: su nombre William Faulkner (1897-1962), escritor norteamericano que creo un mundo a partir de sus libros. En ellos habla sobre el comienzo, auge y caída de las grandes familias aristocráticas del sur. Produjo un estilo único que generaría admiración por propios y extraños. Gabriel García Márquez, dijo que construir el mítico Macondo se inspiró en el autor norteamericano.




Faulkner, provenía de una familia tradicional sureña en decadencia, esto constituiría en un rico material para ver sus historias. Se caracterizaban por los recuerdos de la guerra de secesión, los esclavos negros de las plantaciones de algodón, las grandes fortunas perdidas o ganadas de manera espectacular, las familias “bíblicas”, las mansiones alicaídas, las supersticiones, los relatos que eran metáforas de las sagradas escrituras y demás tradiciones que formaron parte de una realidad que apenas conoció. Pero en sus libros podía plasmarlo como si fuera su inmortal narrador de historias. Creador de la aldea de Yoknapatawpha, donde transcurriría la mayoría de sus novelas. 


Al igual que sus colegas de la “generación perdida” quiso participar en la primera guerra mundial. Dejo sus estudios y se fue a Canadá para enlistarse en la RAF (acrónimo de Real Fuerza Aérea), contaba a los incautos que había combatido en los cielos de Francia contra “el barón rojo”…nada más lejos de la verdad ya que no probó acción ni siquiera se embarcó a Europa, permaneciendo solo acuartelado.Terminada la contienda, regresó a su país y retomó estudios en la universidad de Mississippi…pero nuevamente los abandonó.



En Nueva Orleans se dedicó a una serie de oficios mal pagados y que era frecuentemente despedido siendo pintor de techos, líder de los Boys Scouts y cartero. En uno de ellos era repartidor de una revista literaria-…pero lo gracioso de esto es que prefería leerlas que entregarlas a los suscriptores, lo cual le genero muchos problemas. Aunado por su creciente alcoholismo y meterse en líos, dignos de un bufón. 



En 1926, escribió su primera novela llamada “La paga de los soldados”, dos años antes había escrito su primer y único libro de poemas "The Marble Faun". Este primer relato que paso desapercibido al principio, fue el inicio de la meteórica carrera de Faulkner. También se destacó por ser guionista para el cine, lo cual le generó una mayor estabilidad económica.



Aquí quiero mostrar uno de sus obras que es acerca de la saga de la familia Snopes, plasmado en el libro “El Villorrio”, le seguirían “La ciudad” y “La mansión” para completar esta larga historia del comienzo, auge y derrumbe del clan familiar ya mencionado. La historia de un grupo de desarraigados, desconocidos para muchos y gusto por la piromanía, ambientada a finales del siglo XIX…aunque el autor no precisa la época. Ellos empiezan a ganar poder e influencia en el pueblo de Jefferson a base de negocios fraudulentos y estafas.




 Uno de ellos Flem Snopes, se casa con Eula Varner, que esta embarazada de otro  hombre. Quien era la hija de Will Warner, páter familia de rancio abolengo. A pesar de que muchas personas quieren evitar el ascenso de los Snopes, entre ellos Jody, el hijo del patriarca…son impotentes para evitarlo. A medida que va avanzando la trama…uno Snopes se ve involucrado en un crimen, por lo que es condenado y molesto porque su pariente no lo ayudo. Con el paso del tiempo, planificaría su venganza con el transcurrir de la saga.


En 1949, fue galardonado con el premio nobel de Literatura. Convirtiéndose en el segundo escritor estadounidense en obtenerlo. Luego seis años después, obtuvo el premio Pulitzer por un cuento largo llamado “Una fábula”. Lo cual consagraría su exitosa carrera literaria como autor prolífico, que no se cansaba de escribir. Se convirtió una especie de mito viviente que se generaba admiración entre las generaciones más jóvenes. Lamentablemente en julio de 1962, fallecería en la tranquila ciudad de Oxford en Alabama.  El país que alguna vez plasmó en sus libros cambió mucho; poco después de su fallecimiento…haciendo que el mundo girara al revés. 


jueves, 1 de noviembre de 2012

El mito viviente de Gastby



Francis Scott Fitzgerald (1896-1940), tuvo en su corta vida una carrera marcada por su talentosa vena literaria así como el ocaso de su vida simbolizada por la tragedia. Perteneció al movimiento de “La generación perdida” donde fueron miembros destacables como los nobeles de literatura: El aventurero suicida Ernesto Hemingway y el sureño atávico William Faulkner  más la critica Gertrude Stein. Con ello me adentro en la narrativa norteamericana, que empecé a investigar desde las letras contestarías de Upton Sinclair.



A diferencia del autor que he mencionado en este blog, Scott Fitzgerald  nació prácticamente en “cuna de oro”. Piso por primera vez los pasillos de la universidad elitista de Princeton en 1913, se destaco por ser un playboy frívolo, talento precoz para las letras con obras de teatro de tipo cómico y anhelar ser miembro del equipo de fútbol americano de su alma máter. Todos esos primeros años de formación intelectual los plasmaría en su primera novela “Al este del Paraíso”.



Pero la entrada de EEUU en la I guerra mundial, por abril de 1917, hizo que el joven abandonara los estudios y se alistara en la milicia. Pero para bien o para mal el armisticio llego mientras recibía instrucción militar…en cambio al otro lado del mundo su futuro rival literario Hemingway no tuvo la suerte de que el conflicto no se redujera a “un mero capricho juvenil” como tuvo el primero, ya que sufrió en carne propia en el frente italiano los estragos físicos y espirituales de misma, que seria inspiración de “Adiós a las armas”. 


 
Pero “el soldado frustrado” no se desanimo y se dirigió a Nueva York a buscar fortuna. La urbe vivía “los locos años 20”. Caracterizados por el Jazz, el Charleston, las fiestas extravagantes, la doble moral de la prohibición del alcohol, los carros lujosos, las estrellas del cine mudo y la frivolidad juvenil. Es una época de felicidad absoluta donde empezaría a publicar sus primeros escritos seria también simbolizada en su matrimonio con Zelda Sayre (1900-1948), una millonaria heredera de Alabama que conoció mientras hacia su servicio militar. Un año después nació su hija Frances y parecía que el porvenir le sonreía.



En 1925, se traslado con su familia a Francia, estableciéndose en París  Allí frecuenta los círculos literarios donde se hallaba el infaltable Hemingway y otros literatos expatriados que exponían su talento literario en los cafés parisinos en medio del Whisky, los cigarros, el francés y los recuerdos de la “Gran Guerra” o de la vida pasada en América. Su estadía se caracterizo por el derroche y la extravagancia que fueron la materia gris para la creación de otra novela que lo haría famoso en la posteridad “El gran Gastby”.



“El gran Gastby”, considerada por muchos como un relato perfecto. Es la vida de un mito viviente llamado o que se hace llamar Jay Gastby que mucha gente ha oído hablar, asistir inclusive a sus llamativas fiestas en su mansión…pero pocos conocían lo que se ocultaba detrás de la mascara que llevaba como un millonario enigmático. Nick Carraway, alter ego del autor, va desentrañando la verdad oculta en medio de una sincera amistad que va desarrollando con el protagonista. Descubre que el esta enamorada de su prima Daysi que esta casada infelizmente con el magnate Tom Buchanan que prefiere jugar polo y juntarse con su amante en vez de estar con su mujer. 

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Por ello en el relato, se describe la relación adultera entre Daysi y Gastby comenzando cuando se vuelven a reencontrar en una fiesta hecha en su residencia hasta que culmina con la revelación de su infidelidad y el asesinato de este ultimo. El tiene que crear una identidad para ocultar sus orígenes muy humildes para conquistar el corazón de su amor imposible, siendo visto por los millonarios (especialmente el esposo de Daysi) como un advenedizo. Entre la protagonista y Zelda hay muchas similitudes empezando por su manera de vestir, que son rubias y su origen aristocrático en cada párrafo de principio a fin que las hacen parecer la misma persona.



El crack del 29, hizo que Scott Fitzgerald tuviera apuros económicos esto se agregaba con la enfermedad mental que sufría su mujer, la obliga internarse en un sanatorio mental en Suiza. A partir de 1930, tuvo que regresar a EEUU convirtiéndose en guionista de Hollywood para sortear la terrible crisis económica que padecía. En 1934, publica la novela “Suave es la noche” que ejemplifica el derrumbe de su estrella. El alcoholismo, el olvido y los intentos de suicidio marcaron los últimos años de su vida. Falleció el 21 de diciembre de 1940, un año antes de que EEUU entrara en la II guerra mundial, por un paro cardíaco en la ciudad de Los Ángeles mientras escribía “El ultimo magnate”. Zelda fallecería unos años después en un incendio del sanatorio donde se encontraba.



El autor tuvo un final muy parecido con Gastby, aquel personaje donde todos querían estar pero al final solo unos cuantos en su funeral. Es decir que vivió una época de esplendor y luego se sumió en el anonimato y la ruina. Un baile de mascaras llenas de frivolidad, lujo y bailes donde los protagonistas de sus novelas esconden una serie de taras morales y sociales con tal de estar en el máximo escalafón aunque esto llevaría mentiras de por medio. Ese fue el gran legado del mito viviente.

jueves, 5 de julio de 2012

Mataron al chivo


Luego de sietes meses de ausencia, me digno ahora a presentar otra de mis novelas favoritas del nóbel Mario Vargas Llosa: “La fiesta del chivo”, publicada en el año 2000, esta obra es una perfecta metáfora de la dictadura fuji-montesinista que acababa de colapsar por la corrupción sacada a flote. El libro habla sobre los momentos álgidos y finales del gobierno dictatorial de Rafael Léonidas Trujillo (1891-1961) que gobernó República Dominicana, como si fuera su finca personal durante más de treinta años.


El relato empieza a comienzas de los años 90, con el regreso de Urania Cabral a la bulliciosa ciudad de Santo Domingo tras un largo auto-exilio. Era una mujer ejecutiva exitosa que trabajaba duramente en el banco mundial, con ajetreados viajes y reuniones gerenciales. Era la primera vez que tomaba vacaciones en su vida, llegaba para afrontar su tormentoso pasado representado en su cuadrapléjico padre Agustín Cabral, antiguo colaborador del régimen trujillista, que apenas podía moverse y hablar. Su familia siempre quiso saber la inexplicable partida de Urania y este era el momento de saber la verdad.


Para hablar de la dictadura del “chivo”, tenemos que remontarnos en las intervenciones militares de EEUU tras su victoria frente a España por la posesión de Cuba a finales del siglo XIX. El cuerpo de marines que ocupaba con puño de hierro, la isla de la Española desde 1915, empezaba a construir una serie de cuerpos armados en los países que ocupaban en el Caribe y Centro-América llamados ”Guardias nacionales” a imagen y semejanza de ellos que defenderían sus intereses a sangre y fuego. En diciembre de 1918, se enlistaba un joven mulato lleno de complejos y resentimientos llamado Rafael Leónidas Trujillo. Su brutalidad, don de mando y determinación le hicieron ganar elogios entre sus superiores. Su instructor americano le dijo que iba a llegar lejos, aquellas palabras fueron proféticas en poco tiempo.


El dictador en sus discursos siempre alabó la instrucción que recibió por parte de los marines para convertirlo en el estadista que llevaba el progreso a la República Dominicana. En 1930, da un golpe de estado e instaura una de las épocas más oscuras y siniestras que ha tenido la isla desde los tiempos de Colón, Jacques Dessalines y Ulises Heureaux. También el Caribe y América Central estaban gobernados por una serie de dictadores como Batista, Somoza y Francois Duvalier que tenían la bendición de los EEUU y que favorecían a las grandes compañías americanas que explotaban sus recursos .




El gobierno de Trujillo, se caracterizó por ser un brutal estado policial donde la libertad era coartada. También por un rimbonbamte culto a la personalidad, donde habían miles de estatuas en su honor, muchos lugares eran nombrado con su nombre (ejm se bautizó Santo Domingo como Ciudad Trujillo) y la propaganda narcotizante dominaba la vida de los dominicanos. También se celebraban pomposamente varias fechas especiales que homenajeaban su despiadada tiranía. El chantaje y la adulación eran los valores del régimen. Además la familia Trujillo empezó a acaparar en sus manos la economía isleña, concentrando la riqueza en pocas manos.


A finales de 1937, su rencor y odio hacia sus antepasados haitianos hizo que miles de de ellos fueran masacrados a machetazos u ahorcados a lo largo de la frontera con Haití, se estiman unas 15 000 víctimas. Los que no podían pronunciar la palabra “perejil” eran asesinados de manera brutal, sin importar que fueran mujeres, niños y ancianos. Para Trujillo era una manera de vengar con la misma moneda la invasión bestial del rebelde haitiano Jacques Dessalines tras la retirada de las tropas francesas de la Española. En 1805 invadió la parte hispana de la isla, masacrando y esclavizando a la población blanca que se encontraba allí. La masacre, era una victoria aplastante de los católicos dominicanos frente a los salvajes haitianos que practicaban la brujeria y el vudú.


Las cosas iban viento en popa, cuando la revolución cubana encabezada por el barbudo Fidel derrocó al dictador Fulgencio Batista, ahijado de la embajada americana y amigo de los gansteres Meyer Lansky y Vito Genovese que pasaban sus vacaciones divirtiéndose en los casinos, burdeles y cantinas de la Habana. Pero el anciano autócrata estaba dispuesto a combatirlo si eso hacía falta y eso lo demostró al vencer una invasión guerrillera mandada desde Cuba en junio de 1959.



Trujillo destacaba la confianza de sus colaboradores a su causa, se podía destacar a Agustín Cabral apodado “cerebrito”por su inteligencia. Era un viudo que vivía con su única hija llamada Urania a la que consentía con regalos, fiestas y grandes viajes. Ella vivía en un mundo donde todo era color de rosa, pero un acontecimiento demostró que no todo era perfecto en el universo creado por el benefactor. En un baile organizado en el palacio nacional conoció a Ramfis, el hijo descarriado del sátrapa. Su padre tuvo que sacarle de la fiesta, cuando el joven cortejaba a la adoslecente generándole confusión e incomodidad. Al llegar a su casa, le dice que es una persona muy peligrosa y maltrataba mucho a las niñas.


Ramfis Trujillo (1929-1969) era una persona que se destacaba por su conducta libertina y a menudo violenta. Se hablaba de que protagonizaba terribles bacanales y se lo veía acompañado de prostitutas junto con otros aduladores tan descarriados como él, que celebraban sus excesos ya fueran violaciones, asesinatos entre otros crímenes. Su hermano menor Radhamés también le seguía sus pasos que lo llevarían a su perdición. Sus parrandas eran acompañados por su infaltable ex cuñado Porfirio Rubirosa, un playboy indomable pero más inteligente que ese par de galifardos. Su padre estaba sumamente decepcionado de sus hijos, había procreado una descendencia legítima y bastarda para construir su tan anhelada dinastía. Preferían tirarse a putas francesas, jugar polo y emborracharse que ayudarlo en las tareas de gobierno.


Entretanto la brutalidad seguía imperante, el secuestro y desaparición del exiliado español Jesús Galindez que había escapado de las garras del franquismo solo para caer en el infierno caribeño cuyo amo supremo era el chivo más el asesinato y violación de las hermanas disidentes Mirabal escandalizaron a la opinión pública internacional. Se hizo patente la figura siniestra de Jhonny Abbes que estaba al día con la implementación de las torturas más brutales. El intento de asesinato del presidente venezolano Rómulo Betancurt por parte de su servicio secreto fue la gota que colmó el paso que hizo que se decretara un embargo internacional que aisló al país.


En medio de este panorama, la lealtad de “Cerebrito” fue puesta a prueba cuando ya no gozaba del favoritismo de Trujillo, había caído en desgracia. El dictador se caracterizaba por probar a sus funcionarios su fidelidad de una y mil maneras. A Agustín le tocó la manera más difícil, en un encuentro que tuvo con un diplomático, este le recomendó que entregara a su hija a las fauces libidinosas del “chivo” para congraciarse con él.


Está resuelto a complacerlo y este la hace llevar a su hija con engaños a la mansión que tenía el generalísimo en la localidad de San Cristobal. Allí conocería la maldad simbolizada en él. La adolescente sería ultrajada por el mismísimo Satanás, ya que Trujillo no era un ser humano...sino la representación de Lucifer en la tierra. Tras esta horrible experiencia, comenzaría un prolongado exilio que duraría treinta años. Por esta razón mantuvo el misterioso motivo de su ausencia y una animadversión hacia todo tipo de contacto hacia los hombres.


Un pequeño grupo de militares encabezados por Antonio de la Maza, planificaron su asesinato, esto era apoyado por la CIA que veía al tirano como un estorbo que solo provocaría su brutal represión a la disidencia una mayor expansión del comunismo por todo el Hemisferio Occidental. La noche del 30 de mayo de 1961, el comando atacó a balazos el auto en que se desplazaba Trujillo cuando se dirigía a su finca. Las víctimas de su prolongada dictadura eran vengadas con cada ráfaga que recibía su innoble cuerpo. “Este buitre no come más pollo” festejaba uno de los magnicidas. Lamentablemente el golpe de estado que le habían prometido a los conspiradores hecho por el general San Román no ocurrió siendo perseguidos, asesinados y torturados por las garras siniestras de Abbes y Ramfis que deseaba vengar la muerte de su padre y amo respectivamente. Solo uno escapó indemne.


Tras su violento deceso, Joaquín Balaguer (1916-2002) que fungía como presidente títere pudo evitar con mucha sagacidad una lucha intestina por la migajas del poder. Neutralizando las ambiciones de la familia del fenecido líder que ambicionaba controlar el país. Muchos trujillistas de corazón se convertieron en fervorosos demócratas...una metamorfosis bastante oportuna en la coyuntura álgida que vivía la isla. A pesar de la transición política no evitó que República Domincana en pocos años cayera en una guerra civil que contó con la intervención de los marines para evitar que se convirtiera en una “Nueva Cuba”.


Urania Cabral confesó en la cena de despedida su terrible secreto a sus familiares, echándole la culpa a su cuadrapléxico padre de su desgracia personal. Poco después retornaría a Nueva York para retomar su ajetreada agenda profesional que le llenaba su vacio espiritual. Para concluir la situación socioeconómica de los dominicanos no cambió mucho tras la muerte del chivo. Se instauró una democracia de opereta, muchas familias poderosas que se enriquecieron y formaron parte de la corte de aduladores del sátrapa gobiernan el país. Los descendientes de Trujillo hasta el día de hoy niegan sus crímenes e incluso que haya sido asesinado ... pero eso es otro tema.  

jueves, 22 de diciembre de 2011

“Los de abajo, la improvisación revolucionaria”



El año pasado México celebró a lo grande, el Bicentenario de su Independencia y el Centenario de la Gran Revolución social y política que puso una vez más al hemisferio occidental “patas arriba”. Olvidando el pueblo mexicano con estas celebraciones....la narcoguerra que desangra al país, la corrupción absoluta de las clases dirigentes y las terribles desigualdades sociales. En medio de este aciago escenario, aparece una de mis novelas favoritas “Los de abajo”, de Mariano Azuela.

Mariano Azuela (1873-1952)
El autor que fue testigo de la época tumultuosa de la revolución mexicana, siendo médico que atendía a los soldados revolucionarios heridos. Fue un cronista que recogió los testimonios de sus pacientes: Campesinos iletrados que luchaban por acabar con las injusticias, a las que son víctimas. Siendo la materia prima de varias de sus novelas. Escrita mientras estuvo viviendo en el Paso, localidad en la frontera estadounidense. Publicando semanalmente cada capítulo en el diario chicano " El paso del Norte".



El autor expresa su pesimismo acerca de la revolución que tuvo un comienzo alentador, apelando a las masa populares para derrocar a la prolongada dictadura de Porfirio Diaz...pasando a una amarga lucha entre los caudillos revolucionarios (Villa, Zapata, Carranza y Obregón) por obtener la silla presidencial. También como paulatinamente esta crea un “Frankestein” llamado el PRI. Es decir tanto derramamiento de sangre...para que las cosas sigan igual.

El relato se desarrolla en la segunda fase de la revolución más militar y menos ideologizada. Esta ocurrió cuando el presidente Francisco I Madero, fue asesinado en un golpe de estado por parte del general Victoriano Huerta en febrero de 1913. El cuartelazo fue apoyado por la embajada americana y la oligarquía capitalina todavía leal al antiguo régimen de Diaz. Demostrando que la democracia es solo un estorbo para las clases poseedoras . Lo cual provocó una violenta insurrección, plasmándose en la novela.


El pucht tuvo muchas similitudes con otro que ocurrió en Chile sesenta años después. Ambos presidentes derrocados fueron traicionados por sus militares de mayor confianza (Huerta y Pinochet) y finalmente asesinados de manera brutal. También recibieron apoyo directo de EEUU (El Decano de la democracia universal), además se caracterizaron por su extremada violencia. Como dice el dicho " En esta obra solo cambió el escenario y los personajes". Inclusive compartían un gusto siniestro por usar lentes oscuros que resaltaban su maldad poderosa.


Nuestra historia comienza en el pueblito de Juchipila, a comienzos de 1914. La improvisación, caracteriza al relato, simbolizado como protagonista a Demetrio Macías. Una noche unos soldados federales entraron a su humilde cobacha y quisieron abusar de su mujer. Lo cual lo enfurece y amenaza a los militares con un fusil, obligándolos a retirarse...pero tiene que abandonar su hogar. Este campesino con escasa formación intelectual, sin un objetivo claro crea un improvisado ejército conformado en su mayoría por campesinos analfabetos.

Poco después conoce al estudiante de medicina Luís Cervantes (alter ego del autor), la antitésis de Demetrio. Caracterizándose por su desentonado idealismo y el uso excesivo de palabras rebuscadas Este había desertado del ejército federal, para unirse a su lucha. Pero al conocerlo...se generaría un conflicto simbólico por los caracteres opuestos de estos personajes ya sea en cuestiones intelectuales, sociales y políticas . Esto también se muestra en el lado personal: Cuando rechaza el amor de Camila, una campesina ingenua...considerándola inferior.


Demetrio tiene una notable participación en la batalla de Zacatecas ocurrida en abril, junto con el general Pánfilo Natera. Los revolucionarios deciden festejar su enorme victoria, a lo grande con comilonas, borracheras y prostitutas. Allí aparece “La pintada”, meretriz a la que hace suya el jefe revolucionario. Mientras tanto el estudiante de medicina roba un diamante y huye a Texas desengañado de la revolución para continuar sus estudios. Su partida quedará grabada en una carta dirigida a sus antiguos compañeros.


Regresa a su pueblo, donde se dedica a saquear la hacienda del cacique Don Mónico, que huye aterrado. También se encuentra con su mujer, que le conmina a abandonar las armas...pero no le hace caso. Corre el año de 1915, cuando su admirado general Villa es derrotado por la alianza de Venustiano Carranza y Álvaro Obregón en la batalla de Celaya. Es incrédulo con la noticia, hasta que las fuerzas Carrancistas lo atacan. Este presenta batalla, no le importa morir y ser derrotado. Al final su muerte es descrita de manera poética, mostrando la grandeza de Demetrio Macias.

miércoles, 19 de octubre de 2011

El Sexto: La Prisión del Ser


Este 2011, se celebra el centenario del nacimiento del escritor apurimeño Jose María Arguedas ( 1911- 1969), que por razones de marketing turístico no lo declararon como lema del año. Teniendo miles de razones para merecerlo. Incluso pudo ganar el premio nobel por tanta genialidad literaria reunida en sus escritos, ya sean cuentos, poemas y novelas. Pero hay una obra especial que plasma ello: “El Sexto”. El libro publicado en 1961, relata la experiencia no menos traumática del autor en dicho lugar.
La creatividad llega de las situaciones más inesperadas, surgida cuando participaba en una protesta siendo estudiante sanmarquino a favor de la república española. Corría el año de 1937, era una época genial para ser universitario...ya que el debate era intenso debido a la coyuntura mundial. La guerra civil española ocupaba un puesto privilegiado en las tertulias universitarias. Se burlaban de la poses imperiales de Mussolini, alababan la valentía de los brigadistas internacionales y lo más importante se leía como cancha.

Justo en esos momentos, se enteraron de que el general italiano apellidado Camarotta (representante del Duce) iba a visitar su universidad. Aquella noticia indignó a los alumnos que se declaraban partidarios de la república que la triada dictatorial (Hitler, Mussolini y Franco) quería destruir. Por aquel entonces, el gobierno peruano encabezado por el dictador Oscar R Benavides era simpatizante facistoide. A ello se les agregaba el bombardeo a la ciudad vasca de Guernica y la humillante derrota de las tropas italianas en Guadalajara por parte de los republicanos, exacerbaron los ánimos de protesta.
Los universitarios, entre ellos Arguedas pifiaron su presencia e intentaron arrojarlo a la pileta para humillarlo. Durante unas horas el patio de la universidad se convirtió en un campo de batalla, uno más que presenciaba la madre patria. Ante esta humillación, los involucrados en este acto fueron juzgados en un tribunal militar y enviados a la prisión brutal “El Sexto”, una mole de cemento ubicado en la avenida Alfonso Ugarte.


Donde estaban recluidos los delincuentes más avezados, violadores, traficantes de drogas, asesinos y dementes. Era mitad fumadero mitad manicomio. Incluso se enfermó de apendicitis en los últimos días de su reclusión. Él estuvo más de un año en ese infierno.
Allí empieza la historia de Gabriel (alter ego del autor). El protagonista tras ser encarcelado por “pensar distinto” empieza a ser parte del universo que puebla la cárcel. Desde el primer piso lo poblaban los criminales más brutales, cuyos monarcas eran “el negro Puñalada”, “el gordo Maraví” y el travesti “El Rosita”.
Allí predominaba la ley del más fuerte. Los odiaba, porque ellos eran la representación más grotesca del enemigo que tanto combatía Hasta el tercer piso donde se encontraban los presos políticos, a los que consideraban una especie de santos que luchaban contra "El can Cerbero", cuyas tres cabezas estaban constituidas por la oligarquía, la iglesia y los gorilas (militares).
El autor resalta las luchas políticas entre los apristas y comunistas. También se distingue sus diferencias ideológicas y numéricas. Además se lanzaban acusaciones por ejm...se les acusaba a los marxistas de ser agentes de Moscú y a los militantes del partido de la estrella de ser cómplices de la burguesía. El joven no tomo partido por ninguna tendencia ideológica (al igual que el escritor) y se proclama como un idealista que ama su país. Aquella neutralidad no agradó a sus compañeros, no por ello perdió a sus amistades, especialmente la del minero Alejandro Camac. Su amigo murió tras una penosa enfermedad y él lo cuidó en sus últimos días.

Un buen día, vieron una escena que marcaría a Gabriel. Ya había visto, como “Puñalada” maltrataba a los reclusos más débiles y ejercía el poder absoluto en su celda. Pero aquello, fue “la gota que rebasó el vaso”. Un adolescente campesino llamado Libio Tassayco lo mandaban al primer pabellón donde tendría una experiencia horrible. El chico era acusado por su patrona por el robo de su collar...y para colmo lo encontró tiempo más tarde. Pero el púber, fue violado por los delincuentes. Aquello es una metáfora de la injusticia que hay en el Perú, donde los intereses de los ricos siempre son favorecidos.
Esto se le sumaba a la prostitución que era sometido un preso adolescentes apodado “El clavel” que termina loco. Harto de tanta inmundicia le paga a otro recluso llamado “El Piurano” para que asesine a esa" rata". Pero otro reo se le adelanta, un andrajoso demente que mostraba su falo a 5 centavos a los demás presos. Posteriormente es interrogado junto a su compañero por la muerte del zambo. Luego ambos tiene altercado con un investigador conocido como “El Pato”. En el que termina asesinado. La muerte de esa lacra, es una victoria del tercer pabellón. Pero unos días se encuentran con otro maleante que va a remplazar al criminal asesinado.

Posteriormente esta experiencia se plasmaría en las siguientes obras donde los protagonistas viven una prisión espiritual. Ya sea Ernesto en el internado o los habitantes de Chimbote presos de la ignorancia, la promiscuidad y la pérdida de su identidad andina. Esto se ve también en la novela “Yawar Fiesta" donde los campesinos, viven en una cárcel llamada hacienda cuyo carcelero era el gamonal “Don Julián”. Además se plasma esa visión pesimista en “Todas las sangres”, en que los indios del pueblo de San Pedro de Lahuaymarca son prisioneros de los intereses del capital extranjero (consorcio Wisther-Bozart).
José María Arguedas vivía en una prisión espiritual donde las depresiones, sus traumas de infancia y su enorme desazón de que el mundo andino desapareciera bajo el peso de la modernidad. Hizo que se liberara de ese “Azkaban”, que recluía su alma. El 2 de diciembre de 1969, moría tras 4 días de agonía tras disparse un tiro en la sien.
Ya antes había protagonizado un intento de suicidio tres años antes. Entre tanto Perú cada vez más se asemejaba al “Sexto”, con tanta corrupción, violencia, dictadura, pobreza y hambre en los años que trascurrieron tras su muerte teniendo la dicha de no presenciar ese sombrío futuro. El consagrado autor en esos aciagos momentos ya era un pájaro libre en su Edén andino.